Empezó sin que nos diéramos cuenta. En poco tiempo estábamos tú y yo a
solas, disfrutando de cada momento de compañía. Nos gustó, lo admitimos, pero
no todo era tan fácil. Opté repetidas veces por acabar, hasta que puse las
cartas sobre la mesa y zanjamos el tema.
Volvamos a empezar
desde el: "Hola, encantada de conocerte."
No hay comentarios:
Publicar un comentario