He dejado de sentir esas mariposas en el estómago; no se me
acelera el corazón cuando te miro; no siento temblores cada vez que se cruzan
nuestras miradas. Cuando te miraba, el tiempo se paraba, dejaba de escuchar por
un segundo el ruido de alrededor. Pero ahora, cuando me miras, te miro, nos
miramos, no te imagino como antes a mi lado, dejándonos
llevar.
No quisiste intentarlo, has perdido el barco, el tren salió,
el avión voló sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario