Un día fui tu kriptonita y tú fuiste mi Superman. Renunciamos a lo que éramos...aunque ninguno quedó conforme del todo. Nos enamoramos tan rápido que nos saltamos el conocernos. No sabíamos apenas nada uno del otro cuando decidimos embarcarnos en el tren del amor. Estábamos tan ciegos el uno por el otro que lo ignoramos. Ahora, que nos hemos podido conocer mejor, hemos visto que nos equivocamos. No debimos poner un punto y final a nuestro cuento. Quiero volver a ser tu princesa y que tú seas mi príncipe azul.
No hay comentarios:
Publicar un comentario