sábado, 26 de octubre de 2013

Caras.

Mis caras son mi peor defecto. Por desgracia no controlo cuándo pongo una cara de enfado, de tristeza, de angustia... Es algo que me persigue desde que soy pequeña. Pongo caras a todas horas, levanto la deja, muevo las orejas... en fin, una desgracia. Menos mal que mis amigas lo entienden, pero y cuando vaya a la universidad y no conozca a nadie... eso sí que me da miedo. Es inevitable, cuando me preguntan mi opinión o dicen algo que no me convence, 'pum', una cara. Por una parte no está tan mal, porque puedo transmitir mi opinión simplemente con que presten atención a mi expresión.
Aunque no son lo mejor de mí, es algo con lo que tendré que vivir para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario